sábado, 15 de diciembre de 2012

Tarima natural y rastrelado de gran desnivel.


Un piso antiguo en el Paseo de Colón de Barcelona.
En esta reforma integral, para el suelo, los dueños querían madera.



Todos los profesionales consultados les ofrecían la misma opción, laminados flotantes. No encontraban nadie que les ofreciera una tarima de madera natural, y quien respondió a sus preguntas sobre ello, propuso precios desorbitados. 


Además, no se ocupaban de la nivelación previa. 
El area del piso es de 140 m2 aproximadamente. 



Se trata de un edificio contrruido en el siglño XIX. Estructura de madera. Los pisos están sobre bigas de madera, y entre ellas, bobedillas realizadas con ladrillo de rasilla. Sobre esta estructura una masa ligera, casi arena, y encima baldosas.


El paso del tiempo y las obras adyacentes hacen que la construcción se mueva. Los desniveles llegaban a ser de 15 cm. 

En mi opinión, el peso de un recrecido de esa magnitud, pondría en peligro el edificio.



También precisaría de tiempo de secado para poder colocar el pavimento flotante sin problemas con la humedad de la masa.


El rastrelado para colocar tarima tradicional elimina el problema de sobrepeso para la estructura.



 El pasillo y el salón suman 15 metros lineales. Esta es la primera linea de montaje.

  
En esta imagen podemos apreciar las distancias.


Montaje en el salón. La tarima es de roble macizo, 180mm de anchura y 20 mm de grosor.



  Salón acabado. La tarima esta teñida en un tono gris azulado, acabada con aceite cera Osmo. La veta queda resaltada manteniendo el espiritu de la madera.


Entrada desde el salón a habitaciones contiguas. 
Podemos ver los aislamientos incorporados en el rastrel. Este componente silencia la pisada a pesar del hueco que queda bajo la tarima. Si podemos permitirnos el coste, este hueco se puede rellenar con aislamiento. Yo recomiendo celulosa, corcho, o cualquier otra fibra natural.


Esta última habitación con el suelo acabado. Al fondo la calle...




Las vistas desde el balcón hacen de este piso algo especial hacia afuera. Hacia adentro, en el interior, las alturas de los techos y puertas mantienen la personalidad de la casa.



Los zócalos altos y plintos a los pies de las puertas, uniones a corte recto entre zócalos y jambas comunes en otros tiempos, mantienen la imagen de casa antigua.


Todo carpintero, tal vez no lo eran tanto, o simplemente les faltaba gusto, proponía el montaje de productos estandarizados. Pavimentos laminados, puertas de 2 metros de altura... 





Mi porpuesta fue dar gusto al cliente, no hacerme el trabajo fácil y a mi interés. Montar madera natural, tal como él quería. 

Más adelante incluiré fotos con zócalos, jambas y puertas pintadas.

Autoconstructores montando tarima rastrelada.

Laura y Andrius están haciendo obra en casa y, todo lo que está en sus manos, lo hacen ellos mismos.

Pero, como suele ocurrir a menudo en las obras, surgen contratiempos. A veces son problemas que nos desbordan. En el techo de su piso, algunas bigas tuvieron que ser restituidas. Este contratiempo hizo mella en su economía. El arquitecto les hablaba de bigas laminadas "in situ", de unos profesionales que eran expertos en este campo...Y cuyo coste se llevaría el presupuesto para muchos materiales. Los tiempos de obra y el poder hacer frente económicamente a la misma, se ponía dificil.  Contactaron conmigo.




 


En la medida de lo posible, por medio de fotos y planos que me mandaron, pude asesorarles. Les recomendé buscar ellos mismos bigas laminadas en algún almacen. Al fin y al cavo, lo que necesitaban era algo estandar. Bigas laminadas de 4,25 m. que podían subir, aunque con alguna dificultad, por el balcón de la casa.



Laminar in situ, era algo demasiado artístico para su obra. Su necesidad no era la del mercado de Santa Caterina. Simplememte necesitaban bigas rectas.





Ellos dirán si mis consejos les fueron de ayuda. (Espero hagan su comentario más adelante en este blog)



Voviendo al origen de nuestro encuentro, diré que su primer email fue para conseguir el sistema Aise Tarima Fácil. Querían montar la tarima por su cuenta y poder hacer frente al coste de una obra, que cada vez pedía más euros. Personalmente les llevé el material y les di las pautas de montaje. Han tardado en empezar, pero ya están en ello.


Andrius nivela un rastrel maestro. El primer rastrel se coloca paralelo a la pared, dejando entre 4 y 8 cm entre él y la pared. Después, en este caso, se colocan dos más, uno en el centro de la estancia, y otro en la pared de enfrente. Todos a nivel. Seguidamente se fijan los intermedios ayudándose de la regla para nivelarlos con facilidad. La distancia entre rastreles será de entre 35 y 40 cm, dependiendo del grosor de la tarima. A tarima más fina, menos distancia entre rastreles...
La base de su casa estaba muy desnivelada. Para colocar uno de los suelos económicos convencionales de hoy día (dicesé, laminados sintéticos flotantes) un material que no les convencía, deberían recrecer con mortero. Mucho peso para una estructura antigua de madera. 

Recordemos el problema que encontraron en las bigas de su techo. En esta construcción de más de un siglo, si forzamos las bigas con demasiado peso, en el suelo podría ocurrir algo peor.




Para asegurar el cerrar las juntas entre las textas de las tarimas y creara la junta perimetral usamos cuñas.






Un autoconstructor no busca velocidad, o al menos, esa no es su prioridad. Sin prisas, Andrius coloca la tarima. Eso sí, haciendo,lo con seguridad y sin dañar los materiales. De esta manera tendrá fácil el aplicar un acabado natiural a base de aceite-cera sin tener que acuchillar el suelo colocado.





La celulosa en copos aislara acústica y termicamente. Un aislante natural y ligero.